18 ENERO 2024

© 2024 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2024
Localizacion
Toledo (España)
Soporte de imagen
-DIGITAL 640
Fecha de diario
2024-01-18
Referencia
10226

LOS DÍAS 9.5
Deconstrucciones desde una suspicacia Constructiva…
Viernes, doce de enero de 2024

… Salí un tanto decepcionado del Museo de El Greco, no por lo que vi, sino por lo que no vi, ya que esperaba haberme encontrado con más obras. Alrededor de los apóstoles, obra irrepetible y genial en su conjunto e individualmente cada una de ellas, no había casi nada más, copias de obras de El Greco, y algunas de pintores del XIX, como Sorolla con un horroroso retrato horizontal del promotor del Museo, el II Marqués de la Vega Inclán (1910). Tan solo una importante, un retrato de Diego Covarrubias, de Alonso Sánchez Coello, colgado al lado de la versión de El Greco, posterior (parece que una copia realizada por el cretense del de Sánchez Coello, y no superior a la del primero).
Entreví, detrás de unos biombos, una pequeña muestra de Pablo Picasso, supongo que alusiva al Greco, artista sumamente importante para él, pero que no entendí el hecho de que estuviera cerrada. El caso es que no quería terminar la mañana con esta visita, estaba empeñado en engrandecer el día, ensancharlo con la visita a otro museo…
Fue el del Ejército, en los bajos del Alcázar, donde no había entrado nunca y no sé por qué. Quizá un estúpido prejuicio de ex progre (lo del pacifismo imposible y tonterías similares). La desintoxicación cultural cuesta un poco si antes te has dejado llevar por los estereotipos doctrinarios, aunque haya sido hace muchos años.
El enclave, el punto más alto de la ciudad, empezó a ser importante en la época romana, luego los visigodos, y así sucesivamente, con especial protagonismo de los reyes de Castilla (los “alfonsos”, desde el sexto al décimo), para llegar a su máximo esplendor en época de Carlos I y Felipe II (s XVI). En esta época intervinieron los arquitectos: Alonso de Covarrubias (fachada norte), Francisco de Villalpando (escalinata de acceso) y Juan de Herrera (fachada sur). Después, siglos de ostracismo hasta el protagonismo espectacular y épico en la Guerra Civil. Otro prejuicio para desmontar; independientemente de la representación ideológica en el terreno bélico: la gesta de la resistencia fue épica y heroica, una de las mayores que han tenido lugar en nuestro suelo, sin comparación con Numancia, desde luego.
Veamos las características de esta sacrificada heroicidad: 70 días de asedio; asediados combatientes: en torno a 700, con armamento limitado; y civiles, en torno a 500 mujeres y 50 niños. Los asediadores 5000 milicianos, con artillería, blindados y abundante munición. La diferencia que explica el éxito de unos y el fracaso de otros: disciplina y razones, de los que vencieron; desorganización, improvisación, carencia de argumentos y presencia de ánimo de los atacantes; en realidad la campaña para ellos debió ser como ir de romería en plan festivo y triunfalista, y, tal vez, hasta un poco borrachos. Pandilleo gamberro y embrutecido.
Ni soy historiador ni lo pretendo, solo me dejo llevar por lecturas superficiales, pero eso sí, en este caso, avaladas por un resultado objetivo. Este diario es impresionista y frívolo; estrictamente personal y sin complejos Seguramente hay decenas de obras históricas que lo cuentan bien, pero yo no tengo tiempo, la Wikipedia me basta y me sobra. Y, también el proceso de deconstrucción ideológica tan tonta e ignorantemente autoconstruida  a lo largo de décadas. Finalmente, quizá consiga salvarme de supuestas y mentirosas “verdades” facilonas e inconsistentes con las que me forme un corpus cultural ciego e ignorante…
La Fotografía: Fachada norte, de Alonso de Covarrubias (1535).

Pepe Fuentes ·