16 ABRIL 2026

© 2026 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2026
Localizacion
PELICULA: Las cosas humanas (El acusado), de Ivan Attal (2021)
Soporte de imagen
-DIGITAL 12.800
Fecha de diario
2026-04-16
Referencia
11506

COLECCIÓN DE MISCELÁNEAS 112.1
“Lo ineluctable de las relaciones sexuales es que son ambivalentes. No están vinculadas a la desnudez, sino al desnudamiento”. Pascal Quignard
Miércoles, quince de abril de dos mil veintiséis

Anoche disfruté lo indecible viendo una excelente película francesa: El acusado (Les Choses humaines), de  Yvan Attal, con guion del propio Attal y Yaël Langmann, a partir de la novela de Karine Tuil (2021) de estilo muy francés, es decir, sutil y sofisticada (si es que este calificativo tiene algún sentido).
La trama, basada en hechos reales, tan solo como pretexto para construir una excelente historia de ambigüedades con el sexo de por medio (una posible violación): La historia sigue a Alexandre, un joven estudiante de Stanford que es acusado de violar a la hija de la nueva pareja de su madre, lo que destruye la reputación intelectual de ambas familias y de los propios protagonistas, al menos en el presente (él pasa tres meses en la cárcel y ella, al parecer, sale de la historia dramáticamente afectada. Ambos veinteañeros.
A partir de esa premisa Attal construye un relato sólido con idas y venidas en el tiempo y ambas versiones entremezcladas y ágilmente contadas.
Independientemente del virtuosismo cinematográfico, con excelentes interpretaciones de todos los personajes, lo que plantea Attal es hasta dónde llega el consentimiento sexual o hasta donde está forzado por las circunstancias, como condicionantes culturales, rasgos carácter, personalidad de los compañeros sexuales.
Ella se declara violada, es decir forzada; mientras que él defiende su inocencia porque, según afirma en ningún momento usó fuerza (a ella no se le apreciaron signos de violencia). Lo que hicieron nunca se llega a ver en pantalla. Entran en una caseta, cierran la puerta; más tarde salen, él se va y detrás sale ella (no juntos), afectada y con lágrimas en las mejillas. Nadie sabe que pasó dentro, solo ellos y cada uno da una versión no coincidente (ella tenía restos de semen).
Attal coloca al espectador en el papel de jurado y allá nos la apañemos con lo que vemos y con nuestra conciencia. Ese es el acierto pleno de la película…
La Fotografía: La denunciante, Suzanne Jouannet, como Mila Wizman. No titubea en ningún momento. Mantiene y defiende su versión de los hechos desde un sufrimiento que exhibe en todo momento. Es más, en el periodo previo al juicio, con orden de alejamiento para Farel, se encuentran accidentalmente y él pretende pedirle perdón por el daño que haya podido causarle; ella lo denuncia nuevamente (supongo que en un ataque de histeria) por incumplimiento del alejamiento y a él lo encarcelan tres meses.

Pepe Fuentes ·