El soñado y fabuloso mundo cosmopolita…

© 2015 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2015
Localizacion
Berlín (Alemania)
Referencia
1441
© 2015 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2015
Localizacion
Berlín (Alemania)
Referencia
7252
© 2015 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2015
Localizacion
Berlín (Alemania)
Referencia
7255
© 2015 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2015
Localizacion
Berlín (Alemania)
Fecha de diario
2015-12-08
Referencia
6839

Cosas de un martes cualquiera I. Lo primero, a las seis de la mañana, mi ascético desayuno: un vaso de leche con dos galletas con mermelada y un café. Me pregunto por qué no me permito un festín: huevos fritos con jamón y tostadas con aceite y café y zumo y hasta algo de fruta; seguro que el día resultaría algo más vibrante y luminoso. Supongo. Después,  saco a Charlie Brown a dar una vuelta rápida para que alivie sus esfínteres. A continuación subimos al estudio (no sé porque lo llamo así, tan pretenciosamente, porque yo no he estudiado nunca nada; supongo que porque de algún modo tenía que llamarlo). Charlie restriega su cabeza y su cuerpo contra mí mientras escribo. Tiene una técnica: mete la cabeza debajo de mi brazo derecho y lo levanta para impedirme que utilice el teclado o el ratón. Pero, a pesar de nuestra afectuosa pelea, Charlie es una presencia tierna y tibia que me reconforta. Desde las seis de la mañana que me he levantado todo lo que he oído y leído sobre lo que al parecer sucede en el mundo me resulta sospechoso e insoportable. Negro tirando a tétrico. La radio que despierta a Naty comienza a escupir tonterías sobre el tostón de los independentistas catalanes, o como quieran llamarse esas presuntuosas, manipuladoras e ignorantes gentes (que incompetentes, por dios; no consiguen lo que tanto desean, y sí aburrirnos a todos hasta el vómito). O sobre yihadistas, ese hatajo de asesinos que matan al buen tuntún en nombre de un Dios que jamás ha existido. Es imposible mayor perturbación y deficiencia mental. Echo un vistazo a las cosas del ordenador: la carpeta siempre vacía de entrada de correo y portadas de prensa (ahí aparecen otra vez los mismos de antes) y alguna que otra nadería. Y escribo, como por ejemplo esta entrada de diario. Charlie Brown, se dedica a incordiarme pidiendo atención y salir otra vez a la calle, que es lo que más le gusta. Me empuja con el hocico, o me da golpecitos con una pata, o gira en torno a mí como indio en pie de guerra…

© 2015 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2015
Localizacion
Berlín (Alemania)
Soporte de imagen
-120 MM- ILFORD DELTA 3200 (6400)
Referencia
3738
© 2015 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2015
Localizacion
Berlín (Alemania)
Soporte de imagen
-120 MM- TRI-X 400 (800)
Fecha de diario
2018-09-17
Referencia
2939

DIGRESIÓN NUEVE. Wajibaka (Invitación de boda) 2017. Palestina. Guion y dirección: Annemarie Jacir. Intérpretes: Saleh Bakri, Mohammed Bakri, Maria Zreik. En Nazareth, un padre, de sesenta y tres años, y su hijo, en torno a la treintena, tienen que repartir en mano las invitaciones de boda de la hija y hermana, según la tradición árabe. El relato se sustenta en una especie de película de carretera que recorre la zona árabe de Nazareth, de una fealdad y descuido irredimibles. El relato de las visitas transcurre con numerosas paradas en las casas de los invitados, lo que es una suerte porque permite conocer cómo es la vida cotidiana de una clase sencilla y popular. El padre, Abu Shadi, divorciado y profesor de escuela; el hijo, arquitecto que vive en Roma. Ambos, padre e hijo, se acompañan en el viejo coche de Abu Shadi y hablan, intentan conocerse y saber el uno del otro, pero no les resulta fácil, no solo por el tiempo que llevan alejados, sino porque los años y generaciones que les separan hacen del intento un continuo forcejeo más que una exploración empática y cariñosa. Enseguida se ponen en evidencia las grandes diferencias que separan a ambos; el padre, aferrado a las tradiciones de su cultura árabe, y el hijo, abierto al mundo occidental aunque no haya olvidado sus raíces. Ambos, aun con la mejor voluntad afectiva, se muestran reticentes y al acecho con los reproches e incomprensiones a flor de piel. La discusión final, como un apoteósico corolario de lo que viene anunciándose todo el tiempo, está dialéctica y magníficamente planteada (ambos tienen razón) y termina con la separación de ambos, al menos momentáneamente. Más tarde, como no es el propósito de Jacir hacer daño a sus queridos personajes, a los que ha tratado a lo largo de toda la historia comprensiva y cariñosamente, los sitúa en una última y tranquila conversación reparadora, en la que unos culpables y sencillos cigarros sirven de vehículo y pretexto de afectuosa complicidad y aproximación. Historia entrañable, sensible y magníficamente contada.

“Hablar del alma de las flores, las piedras y los ríos/es hablar de ti mismo, de tus falsas ilusiones”. Fernando Pessoa

Fotos sabidas, tal vez, pero ineludibles; de las que no se pueden dejar de hacer...

Parafraseando a Antonio Gamoneda: No sé lo que quiero fotografiar hasta que las imágenes no se hacen visibles...

"Me decidí a mentir (y mentí entonces sin escrúpulos)". Peter Handke

Claroscuros para nada…

Villacentenos, una lugar de La Mancha del que sí me acuerdo…porque me acosaron las avispas, Dadá y las fotografías ineludibles…