Los últimos telefonos públicos, para grandes y pequeñitos…

© 2009 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2009
Localizacion
Londres, (Inglaterra)
Soporte de imagen
-120 MM- ROLLEI SUPERPAN 200(400)
Soporte de copias
ILFORD MULTIGRADO WARMTONE BARITADO
Viraje
SELENIO
Tamaño
18 x 22,7 cm
Copiado máximo en soporte baritado
3
Año de copiado
2013
Fecha de diario
2010-06-05
Referencia
3818

Ayer conté que Naty y yo hablamos durante la cena del trece de mayo, entre otras cosas, de sexo. Hoy, de pronto, se me ha ocurrido una pregunta estúpida: ¿las parejas con bastantes años de recorrido, como nosotros, hablan de sexo? No tengo ni idea, pero supongo que apenas. Imagino que las más jóvenes hablarán más. El sexo es esencial para cualquier persona, luego también para las emparejadas, sean heterosexuales u homosexuales (o ambas cosas, es decir, bisexuales). Aunque el otro día, en uno de los programas culturales que escucho obsesivamente, contaron que el seis por ciento de las personas son asexuadas o no están interesadas en la actividad sexual (pertenezco a las noventa y cuatro por ciento restante, y además, muy probablemente, esté entre los primeros de la lista). Sospecho que, en la medida que la sexualidad se convierte entre los emparejados en una rutina, el sexo, como tema de conversación, debe ser tan aburrido como hablar de la intendencia doméstica. Menuda faena, la pulsión más excitante del ser humano relegada a “cosa sabida de la que es fatigoso hablar”, y todo por culpa de haber optado por la fórmula de pareja, con todos sus convencionales valores en su sitio. De todas formas hay que reconocer que la práctica del sexo no ofrece mucho margen a la creatividad. Siempre suele hacerse de la misma forma, y más aún entre personas acopladas y tal vez proclives a la costumbre. Qué hacer entonces, para conjurar el mal de la rutina? Creo que la clave puede estar en lo que dijo Jacques Brel: “Nos ha hecho falta mucho talento para llegar a viejos sin haber sido adultos”.

© 2009 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2009
Localizacion
Londres, (Inglaterra)
Soporte de imagen
-120 MM- ROLLEI SUPERPAN 200(400)
Soporte de copias
ILFORD MULTIGRADO WARMTONE BARITADO
Viraje
SELENIO
Tamaño
18 x 22,7 cm
Copiado máximo en soporte baritado
3
Año de copiado
2013
Fecha de diario
2010-06-06
Referencia
3819

Soy adicto a los programas culturales en radio: los oigo mientras camino, realizo trabajos mecánicos, compro en el supermercado, cocino, viajo, y a veces hasta cuando maldigo. Programas: Mundo Babel, Videodrome, La Libélula, Carne Cruda, Música de Nadie, Libro de Notas, y todos los monográficos dedicados a grandes compositores: Chopin, Schumann, Wagner, etc., y algunos más. Últimamente, en estos programas, vengo oyendo a algunos individuos que afirman categóricamente que, aquellos que crean sin entrar en el juego del escaparate del arte, son gentes sin sentido, más o menos; es decir, que no deberían hacer, salvo que quieran caer en el enfermizo y maniático ejercicio del onanismo autodestructivo. O como dijo uno, del que no recuerdo el nombre: ¿para qué escribir un libro si no lo editas? Y, por si le pareciera poco su necedad, matizó que hacer algo así era puro masoquismo. Otro, un tal Pere Roca, director del canal cultural de televisión española, dijo con engolada suficiencia en una entrevista en Mundo Babel, lo siguiente: “el creador debe adaptarse al mercado porque si no deja de ser un creador y es una voz que clama en el desierto en el peor sentido de la palabra”-  Inmediatamente me pregunté: ¿Qué habrá querido decir este individuo con eso -de clamar- y -del peor sentido de la palabra-? Sé poco del mundo y sus pompas, pero sí creo estar seguro de algunas cuestiones relacionadas con estos asuntos: objetiva y lógicamente el acto creativo es una cosa, el mercado es otra, y la gestión y la autopromoción son otras diferentes, aunque estas últimas íntimamente relacionadas. Creo, a pesar de semejantes lumbreras, que lo más importante es que la obra creativa no queda invalidada porque su creador decida guardarla en un cajón, si le da la real gana (acaso no fueron creativas las obras que Kafka condenó a la destrucción, que fueron casi todas, y que afortunadamente se salvaron). La obra tiene valor en sí misma y para el propio creador, que a fin de cuentas es quien importa y quien decide. Hasta ahí podíamos llegar. Desgraciadamente, el alcance y extensión de la estupidez es infinita, cósmica.

© 2009 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2009
Localizacion
Londres, (Inglaterra)
Soporte de imagen
-120 MM- ROLLEI SUPERPAN 200(400)
Soporte de copias
ILFORD MULTIGRADO WARMTONE BARITADO
Viraje
SELENIO
Tamaño
18 x 22,7 cm
Copiado máximo en soporte baritado
3
Año de copiado
2013
Fecha de diario
2010-06-07
Referencia
3817

Nunca he estado tan apurado con este diario como ahora: los intervalos de tiempo se me estrechan peligrosamente y los días se agolpan en el calendario como amenazas. Hace no mucho tiempo tenía previsto el guión con diez días de antelación, como mínimo. Ahora, no sé que incorporaré pasado mañana. Supongo que las dificultades radican en pretender ocuparme de demasiadas cosas. Tendría que pensar seriamente en parar y hacer sitio para otros empeños; si no fuera porque para mí el diario es tan ineludible como que el día suceda a la noche. El diario es la consecuencia lógica de levantarme, dedicarme a mis cosas, acostarme, dormir y volver a levantarme. Es la prueba irrefutable de que sigo existiendo, aunque sólo sea como accidente biológico. Si pienso en dejarlo me invade una ansiedad que se parece demasiado al miedo a la muerte.  No, el diario no es un hecho creativo, es una cuestión de supervivencia. Temo que si lo abandono, su espacio lo ocupe la tragedia. 

© 2003 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2003
Localizacion
Parque de atracciones Warner (España)
Soporte de imagen
-120 MM.- AGFA 100
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
46,5 x 58,2 cm
Copiado máximo en soporte baritado
5
Copias disponibles
5
Año de copiado
2004
Fecha de diario
2010-12-10
Referencia
1718

Naturalmente el que decide si una fotografía mía es “artística” o no, soy yo. La de ayer decidí que tuviera esa categoría. Porque sí. No voy a explicar las razones. Sencillamente, no tiene sentido hacerlo. Por el mismo motivo, pienso que la de hoy no lo es; sino todo lo contrario. De hecho la he metido en el pequeño receptáculo que he llamado: –exaltación de la trivialidad-. Tengo más y peores bajo ese título. Por supuesto, siempre puedo arrojarlas al recipiente de –imágenes a olvidar o destruir-, pero esa opción aún no la he puesto en práctica. Naturalmente soy selectivo (no sé si mucho o poco); descarto y me olvido del noventa por ciento de las fotografías que tomo, pero del diez por ciento seleccionado me cuesta mucho desprenderme. Esta es una de ellas, pero está vigilada. Supongo que cuando la hice me llamó la atención la posible relación de altura de los teléfonos con los iconos de los aseos (mujeres, alto; hombres, bajo). Fue como intentar hacer gracia sin conseguirlo, claro. Me consuela Magritte a propósito de mis actos triviales: “…Cuando los ojos se abren un poco, se reconoce que nuestros actos, nuestros sentimientos, nuestras sensaciones y nuestras ideas jamás escapan a la trivialidad”. René Magritte

© 2015 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
2015
Localizacion
Munich (Alemania)
Soporte de imagen
-120 MM- ILFORD DELTA 3200 (6400)
Fecha de diario
2017-08-29
Referencia
6707

DIGRESIÓN UNA. Asphalte (La comunidad de los corazones rotos) 2015, Francia. Guión y dirección: Samuel Benchetrit. Intérpretes: Isabelle Huppert, Gustave Kervern, Michael Pitt, Valeria Bruni, Jules Benchetrit, Tassadit Mandi. No sé si el título en español es una libre traducción o un subtítulo original, pero, desde luego, quien haya decidido ese título, ha estado inspiradísimo. Sencilla y grandísima película, íntima, poética, surreal, divertida, rebosante de grandes momentos de una tierna y entrañable frescura. Conmovedores todos los personajes en sus heroicas y desoladas vidas. Impagable el momento del aterrizaje del módulo espacial con un desorientado astronauta al que ha abandonado la NASA. El enamorado paralítico, fotógrafo incansable por amor a una enfermera deprimida. Isabelle Huppert, parodiándose a sí misma, o el astronauta abandonado explicando lo que es el espacio a una inmigrante magrebí, estupenda cocinera de cuscús; o el chico que parece estar sustentado en el aire, Jules, que es capaz de dirigir con solvencia y criterio a la mismísima Huppert en un video promocional. Todos esos personajes y situaciones resultan brillantes. Y el escenario, un edificio de un suburbio, un bloque de pisos a punto de derrumbarse donde habitan seres marginales, con las escaleras comunes repletas de graffitis, pero con un ascensor de última generación. Todo, absolutamente todo, es genial en esta película. Y atención a un encantador y jovencísimo Jules Benchetrit, hijo del director y nieto del gran Jean-Louis Trintignant. Habrá que pensar que la herencia genética es verdad: los padres guapísimos y talentosos, el abuelo un interesante y enorme actor. Él, Jules, guapísimo también y seguro que con un inmenso y glorioso futuro como actor.

© 1981 pepe fuentes
Autor
pepe fuentes
Año
1981
Localizacion
Guadalajara (España)
Soporte de imagen
-35 MM- TRI X 250
Soporte de copias
ILFOBROM GALERY FB
Viraje
SELENIO
Tamaño
17 x 27 cm
Copiado máximo en soporte baritado
2
Copias disponibles
1
Año de copiado
1981
Fecha de diario
2004-04-22
Referencia
1670

Yo tenía un amigo artista al que le gustaba  esta foto.

"Creciente / gris de piedra…". Paul Celan

"Pienso que si Dios existiera, existiría para otro…" Peter Handke

"Soy totalmente cuerpo, y nada más; y el alma es sólo una palabra para algo en el cuerpo". Friedrich Nietzsche

Homenaje a Jack Palance en Bagdad Café…

"El desengaño debe remontarse a las eras geológicas quizá los dinosaurios sucumbieron a él…". Cioran

Juguetes de no jugar a nada….